¡Esta casa está on fire! (O cómo dormir del tirón aunque tu bebé quiera fiesta)

Son las tres de la mañana y todas las luces de tu casa están encendidas. Tu bebé se despertó y, no solo no quiere ni oír hablar de dormir, sino que encima se encuentra en un estado de alerta y de alegría sin par. Que parece que esté intentando convenceros de que la noche es joven y está para disfrutarla, vaya. Y tú, agotada, lo único que quieres es dormir, como hace el resto de las personas humanas (que diría aquel) a esas horas de la madrugada. 

Pero lo normal hace tiempo que dejó de serlo, y algo tan elemental como descansar por la noche se ha convertido en un mito. En una quimera inalcanzable. ¿Cómo hacer en esos casos? ¿A qué santo ponerle la velita?


Como supongo habrás comprendido nada más leer el título de esta entrada, no existe respuesta a esa pregunta, sencillamente porque es imposible. Hasta que no cumpla, digamos, los 3 ó 4 años no sabrás lo que es dormir otra vez toda la noche del tirón. Bueno, hablo en términos generales, que siempre hay el bebé dormilón que desde que nació se acuesta con el sol y se despierta a media mañana. Haberlos, haylos. A mí me lo han contado. Pero el resto... Pues eso. En este enlace tenéis un texto en el que se explica brevemente cómo es el sueño de los niños y las niñas a medida que van creciendo. No es que solucione ningún problema de sueño atrasado de las mamis, pero siempre ayuda conocer el por qué de las cosas.

Como si dejo aquí el tema va a quedar una entrada ridícula y a ti tampoco te iba a ayudar mucho, vamos a dar algunas ideas para, ejem, facilitar de alguna manera que los ritmos de unos y otros vayan lo más a la par posible...

 

· Si tu bebé es de los que a las 7 de la tarde cae rendido hasta las 10 de la noche, y luego no hay quien le duerma hasta las 2 de la madrugada, piensa que puedes despertarle de la siesta un poquito antes. Es decir, en lugar de dejarle dormir 5 horas, despertarle al cabo de 2. Esta opción, según el bebé, tiene sus riesgos, pues puede estar cansado todavía, tomarse a mal el que le hayan interrumpido la siesta (les pasa también a algunos adultos que yo conozco) y pasar esas horas no muy contento. Pero a otros no les importará y luego se adaptan recuperando ese tiempo más adelante, coincidiendo con tus horas de sueño.

Respecto a este tema, recuerda que no puedes obligar a dormir a nadie; de la misma forma que no deberíamos obligar a comer a nadie. Sencillamente, porque el que no tiene hambre, o sueño, o ganas de ir al váter, no podrá comer, dormir, ni hacer pipí solo porque a nosotros nos parece que "es la hora de". Y abro aquí un inciso importante, y es que precisamente por esta razón resulta inútil -ver perjudicial- cualquier "método" que tenga como objetivo que tu bebé haga algo que es capaz de hacer por sí mismo nada más nacer.

· Intenta comenzar las rutinas de la noche prontito. Los pequeños descansan más y mejor si sus noches comienzan temprano, a eso de las ocho o las nueve, cuando ya el sol va escondiéndose (en verano puede ser un poquito más tarde). Baja las luces, apaga la tele, comienza con los masajitos si los haces, la música suave si la pones, etc. Parece evidente, pero a menudo olvidamos que si el resto de la casa hierve en actividad, será difícil que el más pequeño tenga ganas de ir a dormir.

 

· Facilítale o intenta que haga las siestas que necesite durante el día, ya sea porteándolo, llevándole en el carro o en bracitos mientras le meces, o bajando el volumen de la televisión cuando creas que le iría bien un sueñecito reparador. No hace falta bajar las persianas, porque no nos conviene que confunda la noche con el día. Pero sí recuerda que cuanto mejor duerma de día, mejor dormirá también de noche (todos sabemos lo que es cuando llevan demasiado sueño atrasado y lo que significa "estar pasado de vueltas"...). Y para ello, es imprescindible olvidarse del mito "si le duermes en brazos ahora te pasarás la vida durmiéndole en brazos". Todavía no conozco ningún caso de marido que tenga que ser acunado por su madre o por su esposa para poder conciliar el sueño (de verdad que la gente se mete en todo, ¿eh?).

Aquí un artículo muy interesante sobre cómo ayudarles a hacer la siesta cuando se resisten a ella.

· El colecho es una opción maravillosa... si os va bien. Es decir, que te lo puedes plantear como una forma más de dormir en familia. Pero sin perder de vista que el objetivo principal es que todos descanséis al máximo. Insistir en practicar colecho cuando te despiertas todas las mañanas con la espalda dolorida y tortícolis no tiene sentido. Cada familia ha de encontrar la fórmula que mejor le vaya (aunque es cierto que, para las que amamantamos, el compartir lecho con el bebé puede ahorrarnos unos cuantos despertares durante la noche, sobretodo cuando ya "se sirven" solos). Si duermes con tu pequeño, no te recomiendo que compartas esta información con tu pediatra. Si te preguntan dónde duerme el bebé, puedes contestar que no es una cuestión relacionada con su salud, y dejarlo ahí. Aunque eso ya es una opción personal, yo he aprendido que hay discusiones que no llevan a ninguna parte -y en mi modesta opinión, ésta es una de ellas.

 

· Para paliar en algo la problemática de la falta de sueño reparador en las mamis, es muy útil el consabido "mal de muchos, consuelo de todos/tontos". Es decir, que si te pasas por nuestro grupo de apoyo a la lactancia materna y descubres (¡cómo puede ser!) que casi todas las mamis tienen ojeras y que hay bebés que (todavía) duermen menos horas seguidas que el tuyo... pues te encuentras un poquito mejor. Sí. Ya. No es una solución muy científica. Pero de verdad que ayuda.

Por último solo agradecer a todas esas mamis que vinieron el viernes pasado, ya fuera por primera vez, ya fuera con sus súper disfraces, con sus dudas y problemas, pero todas más que dispuestas a pasar un buen rato... ¡casi no cabíamos en la sala! Espero que hayáis pasado todas y todos unos Carnavales bien divertidos y alocados, que es lo que toca.

¡Nos vemos el viernes 19 de febrero, porque el día 12 es festivo! Y nos leemos por aquí...

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Comentarios: 1
  • #1

    Sonia (domingo, 07 febrero 2016 21:11)

    Tal y como dices Ana, el tema del sueño es un ejemplo muy claro del apoyo recibido en el grupo, y de como se relativizan las cosas cuando ves que muchas otras mamis afrontan una situación similar...conversar y compartir experiencias es la mejor manera de afrontar esta nueva y maravillosa realidad..., y para ello el grupo, la mejor solución...Gracias por ello!!!
    PD Me encantan las fotos, lo pasamos genial!