Por favor, hablemos del frenillo (O ese misterio irresoluble escondido bajo la lengua)

Esther y yo llevamos prácticamente un año intentando ayudar a todas las mamis que necesitan información y apoyo para amamantar a sus bebitos, después de los cinco añazos que María dedicó al tema, ella solita.

Y haciendo un pequeño de balance creo que podríamos decir que los problemas más frecuentes suelen surgir a raíz del aluvión de información contradictoria (cuando no claramente desinformación) que pulula a sus anchas... ¡y no solo por Internet!, sino también por consultas de pediatras, ginecólogos, entre comadronas, enfermeros/as o farmacéuticos. Las mamis vienen a menudo desorientadas y confusas: en su casa les dicen una cosa, el pediatra les ha dicho otra, y cuando han pedido una segunda opinión... pues sí, lo adivinaste: llega otro consejo (a veces contrario a todos los anteriores).

Es absolutamente desolador.

Al final, lo que suele suceder es que la posición, la postura, o ambas son incorrectas (la boca del bebé no está correctamente colocada respecto al pezón y la areola de la mami) o, como estamos descubriendo con una frecuencia que comienza a ser pasmosa, los bebés tienen el frenillo sublingual, la pequeña membrana que sujeta la lengua a la la parte inferior de la boca, demasiado corto. Ello impide que el movimiento de la lengua, que es el que realiza gran parte del esfuerzo para extraer la leche, se haga correctamente. 

 

En la web de LactApp nos explican perfectamente cómo es y también cómo se soluciona este problema. Pero para darte una pista rápida, según nuestra experiencia tienes muchas probabilidades de que tu bebé tenga un frenillo corto si:

  • tienes grietas o dolor en el pecho cada vez que pones a tu bebé a mamar
  • el pequeño o la pequeña no está ganando todo el peso que debería para los días/semanas que tiene
  • se queja y llora a menudo, como si tuviera dolor de estómago
  • está todo el tiempo cogido a tu pecho (aunque esta parte es difícil de valorar, estos pequeños están al pecho más de lo que ya suelen estar en los primeros días)
  • el o la bebé tiene el callo del lactante, esa pequeña ampolla en el centro del labio superior que ya nos está indicando que el agarre es incorrecto 

No siempre se han de dar todas estas características a la vez. Puede ser que en tu caso solo se cumplan dos o tres de los puntos. Si ello coincide con una posición valorada, corregida y correcta, es más que probable que tu peque tenga anquiloglosia del frenillo lingual.

¿Y ahora qué?

Nosotras, como asesoras, te damos algunas opciones. La que más nos gusta es, claramente, derivarte a algún doctor especializado en el tema, como el doctor Ruiz, en Gavà, o el doctor Parri, para que ellos valoren vuestro caso y corten el frenillo, si lo ven necesario. Pensad que un frenillo lingual corto puede acarrear problemas de logopedia cuando el bebé ya comience a hablar, dificultándole la pronunciación de algunas palabras. Igualmente, puede provocar también problemas de mala oclusión dental, e incluso inflamación de las vías respiratorias, puesto que tienden a respirar por la boca.

La otra opción, por supuesto, es no hacer nada y esperar a ver cómo evoluciona, tanto el bebé como la lactancia. En algunas ocasiones, simplemente mejorando el agarre, mejora inmediatamente el problema que trajo a la mamá al grupo en primera instancia. En esos casos no se hace tan urgente el corte del frenillo.

En todo caso, es una decisión que, una vez toda la información traspasada, queda en manos de los papis.

Pero os digo una cosa: que ya bien entrado el siglo XXI nos encontremos todavía con casos de frenillo sublingual corto que no han sabido ser detectados y están arruinando la lactancia materna nos parece, cuando menos, un misterio. Vaya, que lo cuentas y no te creen. Esperamos, impacientes, el día en que este problema deje de serlo y se regrese a las prácticas de antaño, cuando nada más nacer el bebé se valoraba el frenillo y, si hacía falta, se cortaba.


Estos últimos miércoles han pasado por el grupo Gemma, de Porteo Natural, y Patricia, fisioterapeuta y osteópata en mamifit, para explicarnos mil cosas interesantísimas sobre el arte del porteo la primera, y acerca de psicomotricidad infantil, la segunda. Mañana completamos esta serie con una segunda charla sobre psicomotricidad, para todas aquellas mamis que no cupieron en la primera (el aforo ya está completo de nuevo). E informaros que seguimos hablando con el Nus para organizar una agenda bien completa integrada en el espai nadó y en el espai familiar, que permita a las mamis que ya se incorporaron al mundo laboral acudir a los talleres y charlas que organizamos.

Nos vemos, mamis! :-)

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