No estás sola (o los grupos de lactancia, la nueva forma de tribu)

Uno de los comentarios más frecuentes que escuchamos de las mamis que llegan al grupo por primera vez, es su sorpresa al sentirse así, de pronto y sin esperarlo, solas. Y digo sentirse y no estar, porque no deja de ser una percepción: continúan rodeándonos las mismas personas que cuando estábamos embarazadas y por aquel entonces nos sentíamos perfectamente acompañadas. Pero ahora no lo vivimos igual, ¿verdad? Cierto es que, racionalmente hablando, es sumamente difícil estar solo. Bajamos a la calle y nos cruzamos con docenas de personas en pocos minutos. Pero en nuestras dudas, en nuestras preocupaciones, en nuestra (in)experiencia, en nuestras cabezas… nos sentimos solas. 

Y todo esto mientras nos damos cuenta de que la maternidad trae consigo multitud de cambios con los que no contábamos. Decisiones que creíamos tener clarísimas y que no acarrearían grandes dificultades, resultan obstáculos insalvables. Relaciones que creíamos fuertes e inquebrantables, se rompen cuales ramitas bajo el peso de la nieve fresca. Sentimientos que creíamos conocidos, resurgen nuevos e inesperados.

Y entre todos esos cambios, la sensación de soledad nos coge por sorpresa, porque mientras estuvimos embarazadas prácticamente éramos el centro de atención allá donde íbamos: no solo nos sentíamos acompañadas, sino que a menudo éramos mimadas y tratadas con el máximo cariño (¡hasta por desconocidos!). 

Sin embargo, eso cambia cuando llega el bebé… y es otra sorpresa más a sumar a las docenas de nuevas situaciones. Sorpresa a la que, por cierto, pocas llegamos preparadas (y yo la que menos, he de admitir).

Muchas veces, las mamás que optan por dar el pecho y encuentran dificultades relacionadas con la lactancia materna (del tipo de problemas que les traen al grupo, como un frenillo sublingual corto, una posición incorrecta, un agarre doloroso, una mastitis, etc.) se encuentran, además, con el bache añadido de la oposición de las personas que les rodean. Con lo que el camino, a menudo, todavía se hace más cuesta arriba y la sensación de soledad se acentúa. Es como si en el Tour de Francia, en lugar de animar a los ciclistas, echarles agua en el rostro para refrescarles, aplaudirles… la gente a su paso les abucheara y les gritara “!Pero coge el coche! ¡Mendrugo! ¿No ves que estás cansado y a punto de desfallecer? ¡¡¡Cabezón!!!” ¿Os lo imagináis? Pues un poco así son los puertos de montaña de muchas de las mamis que vienen a vernos. Verdaderos periplos por conseguir una lactancia materna instaurada, tranquila y feliz.

En estos casos, nuestro grupo de WhatsApp llega allí donde no llegamos las asesoras y se convierte en la versión 2.0 de la tribu: proporciona una sensación de comunidad, y permite compartir experiencias, tanto positivas como las más duras, anima a las mamás en momentos difíciles y no duda en felicitar con olas de iconos a aquéllas que, de una forma u otra, han logrado disfrutar -ya sea de su lactancia materna/artificial, como de su maternidad. Porque al final, para nosotras, es lo mismo…

Desde aquí, un abrazo y mil gracias a todas esas mamis que se toman el poco tiempo que tienen, mientras el bebé mama, en sus dos minutos de descanso, durante su paseo matinal, para contestar todas esas dudas que asaltan a las recién llegadas y proporcionarles la tranquilidad y el espacio necesario para seguir tomando decisiones desde la información fidedigna y la experiencia de las veteranas. Y lo dejo aquí plasmado porque a menudo no son siquiera conscientes de la ayuda que están prestando. No por dar una respuesta más o menos útil, sino simplemente por estar ahí.

Gracias a todas.


Navidades a medida

Hace ya muchos meses publicamos una entrada con ideas para sobrevivir a unas Navidades en familia con bebés. Si habitualmente se producen roces debido a las discrepancias entre el estilo de crianza que reinaba en casa cuando éramos pequeñas y el que hemos decidido adoptar nosotras como madres, es durante estas fiestas que la brecha tiende a ensancharse hasta engullirnos enteras. De ahí este pequeño apunte recordatorio para intentar evitarlo –de cara ya a las próximas Navidades.

Creemos que el problema de las fiestas navideñas radica, básicamente, en que están compuestas de rituales y reuniones que nosotras no establecimos

Cada familia tiene las suyas, y las más pesadas de seguir suelen ser las que implican reuniones familiares día sí, día también. Así que he aquí nuestra propuesta: reinventa tus fiestas. Tienes tiempo de sobra para pensar cómo te gustaría “realmente” celebrar la Navidad, y sobre todo, con quién. ¿Alguna de las reuniones “obligadas” no es de tu agrado? Elimínala del calendario. Avisa a tu familia que el invierno que viene vas a sustituirla por… ¡lo que te apetezca! Puede ser una salida al Tibidabo, alquilar una casa rural en la nieve con solo tu marido/mujer y tu/s peque/s, una visita a algún museo que te apasione… Lo que sea. Lo importante es darte cuenta de que la vida es demasiado corta como para pasar tantos días de obligación en obligación. Y hablando de obligaciones: ¿quién te obliga realmente a seguir tradiciones estancadas que ya no te aportan nada? Nadie, realmente. Entramos en la rueda y pensamos que es absolutamente imposible salir de ella. Pero no es así. Solo hay que plantear los cambios desde la tranquilidad, habiendo reflexionado antes acerca de lo que sí nos gustaría hacer. Es posible que algún miembro de la familia se enfade, pero tampoco es obligación nuestra mantener a todo el mundo contento todo el tiempo, ¿cierto? ¡Además de ser completa y absolutamente imposible! ¡Nadie depende de nosotros para ser feliz! 

Si quieres más ideas o escuchar de la boca del psicólogo Rafael Santandreu éstos y otros argumentos, aquí tienes un enlace a su vídeo sobre otro tema relacionado: lidiar con la familia.


Proyecto Dits Petits

Fotografía de Victòria Peñafiel
Fotografía de Victòria Peñafiel

Por último, no querría terminar esta entrada sin explicaros el nuevo proyecto en el que me he embarcado: Dits Petits.

Dits Petits es una asociación en la que trabajan fotógrafos y fotógrafas voluntarios para llevar a las familias que tienen a sus pequeños en las salas de neonatos de los hospitales de Barcelona (de momento en la Vall d’Hebrón, la clínica Dexeus y la Maternitat) un recuerdo en imágenes bonitas de sus hijos poco después de nacer. Habitualmente, estas familias suelen conservar pocas o ninguna foto de sus peques recién nacidos, debido a las tenues luces que iluminan estos espacios y a las circunstancias que suelen rodear estas hospitalizaciones -suelen ser momentos delicados, en los que la cuestión de tener o no una foto de su pequeño pasa a un último plano.

De ahí esta propuesta desinteresada de fotografiar gratuitamente a pequeños recién nacidos todavía hospitalizados en incubadoras. Para beneficiarse de este voluntariado, las familias interesadas simplemente han de pasar su petición a las enfermeras que coordinan este proyecto en cada centro. Ellas completan un listado que entregan al fotógrafo o fotógrafa en el mismo día o días antes de su visita (se establece un día a la semana) para que realice las fotografías a los bebés de las familias que así lo deseen.

Me pareció un proyecto precioso cuando supe de él por primera vez, y ahora que conozco al equipazo que lo lleva, todavía me gusta más. 

Y hasta aquí las reflexiones de hoy, noche de Reyes (y Reinas).

Mamis, nos reunimos de nuevo el miércoles 11 de enero, con muchas ganas de ver cómo han crecido los peques y de saber qué tal os han ido estas fiestas –¡para muchas las primeras con bebé!

 

¡Un beso!

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Comentarios: 1
  • #1

    meme (miércoles, 14 junio 2017 10:37)

    Hola Anita,
    felicitarte por tu blog i gran apoyo a las mamis lactantes con tantas dudas...a mi me costó mucho comenzar la lactancia, pero a fuerza de constancia lo conseguí, me hacia mucha ilusión, ahora después de 18 meses sigo dando el pecho a demanda pero me planteo algun dia dejarlo, cuando seria más adecuado y mas respetuoso para mi hijita...a ella le encanta y no veo la forma de como dejarlo...

    gracias y no pares de escribir, es un gustazo
    meme